Mayo tiene un matiz de madre en América Latina. Aunque Argentina, Costa Rica y Panamá son de los pocos países del continente que no celebran las madres en el mes de mayo, la gran mayoría de nuestra gente celebra las madres de polo a polo el segundo domingo del mes.
En “Línea Abierta”, la serie mensual que produzco en Instagram para que mi comunidad conecte con profesionales de la salud, me enteré con la psicóloga Ramona Santos que el instinto materno es un código que las mujeres comunican dentro y fuera de la crianza de un hijo propio.
En este quinto episodio, Santos habló sobre cómo la maternidad va más allá de los biológico y cómo se expresa en distintos vínculos, roles y contextos sociales.
A lo largo de la conversación, ambas profundizamos en la función materna y cómo puede aparecer en el cuidado de hijos, hermanos, parejas, pasantes de alguna profesión, personas mayores, comunidades enteras, pacientes terminales e incluso mascotas y plantas.
“Es el vínculo que una mujer establece con otro ser vivo basándose en el afecto y compromiso emocional … al fungir como madre aunque no haya dado a luz a esa persona, ser o cosa”, explicó la psicóloga Santos.
En Resumen
- La familia se presentó como el primer espacio donde aprendemos las reglas de la vida, y la mujer ha tenido históricamente un rol central en la transmisión de idioma, valores, tradiciones y sentido de pertenencia.
- La maternidad se definió no solo en base a dar a luz; también se entendió como una función afectiva basada en el cuidado, la nutrición y la protección de otro ser vivo.
- Que la función materna se sostiene en tres pilares: el sostén emocional de otro individuo, el nutrir la vida del otro con los recursos que necesita y la acto consciente de estar presente para la persona.
- Que el cuidado de una mascota o de plantas puede ser una forma legítima de maternaje, porque ofrece pertenencia, sentido y sanación emocional.
- Que cuando niñas, niños o adolescentes deben criar a sus hermanos menores, se habla de parentificación: una carga que puede robar infancia, generar hiperresponsabilidad y dificultar el reconocimiento de las necesidades propias.
- También se advirtió sobre el peligro del maternaje con la pareja: cuando una mujer asume el rol de madre de su compañero/a, la relación se desequilibra, se pierde la horizontalidad y se agotan el deseo, la admiración y el vínculo.
El episodio también distingue entre formas sanas y problemáticas de cuidado. Santos explicó que mentorizar a pasantes y liderar apoyo comunitario sí puede ser una expresión saludable de maternaje, porque ocurre con límites claros y aporta crecimiento personal y social. En cambio, cuidar a una pareja como si fuera un hijo adulto suele vaciar emocionalmente a la mujer y debilitar la relación.
Otro eje importante de la conversación fue el cambio histórico en las maternidades. Santos dijo que muchas mujeres hoy día viven la maternidad como una elección consciente, no como un destino obligatorio, También resaltó que muchas mujeres dedican sus años de juventud a “maternarse a sí mismas”, sanando su historia, estudiando, viajando y logrando independencia económica antes de decidir si quieren maternar a hijos, proyectos o comunidades.
En fin, el episodio propuso que maternar hoy día es un acto de conciencia y resistencia: una manera de nutrir la vida sin perder la identidad propia, con salud emocional y con límites claros. La idea central es que hay formas de cuidado que construyen comunidad y otras que desgastan; reconocer esa diferencia ayuda a entender mejor a las mujeres, sus vínculos y las transformaciones sociales que vemos en la actualidad.
La plática está completa en mi perfil de Instagram, donde puedes dejar un comentario y compartir con otros en la red social. El próximo episodio de “Línea Abierta” será a las 11:15 a.m. el sábado 13 de junio de 2026.

