Hay reportes que señalan una “epidemia de soledad en hombres”, sobre todo en jóvenes (15-34 años), en los Estados Unidos. Según un informe publicado en enero de 2025 por el Pew Research Center, los hombres son menos propensos a recurrir a sus sistemas de apoyo emocional comparado con las mujeres.
Y hay informes como la Encuesta Nacional sobre las Familias Latinas que subrayan que la presión financiera y el costo de vida son los mayores obstáculos para la estabilidad y el desarrollo económico de las familias hispanas.
Es obvio que las barreras sistémicas y culturales que afectan a nuestros hombres y mujeres se ven agrandadas en el marco de nuevos roles de género, donde la masculinidad en general ha visto la necesidad de reinventarse.
En “Línea Abierta”, la serie mensual que produzco en Instagram para que mi comunidad conecte con profesionales de la salud, aprendí al conversar con la psicóloga Ramona Santos que las directrices de un “manual invisible” poco realista y confuso ha llevado a que muchos hombres quedaran atrapados en expectativas contradictorias.



